La transformación a una mujer
México
12 de mayo de 2011
Querido Diario
He vuelto de la celebración de mí quinceañera, fue un día magnifico. Hoy mi vida cambió y yo fui el centro de atención durante todo el día. En realidad, éste marca la transformación de una niña a una mujer a la edad de quince años. Por un año, mi familia y yo planeamos esta fiesta. El resultado de nuestra planificación fue una fiesta llena de significado. Quiero grabar cada momento de este día tan especial, así que siempre recordaré el día que marcó mi presentación a la sociedad.
A las 3 en la tarde, las actividades comenzaron con la transformación de mi apariencia física. Así con esto, mis damas y las mujeres de mi familia me maquillaron, me fijaron el cabello, me pintaron las uñas y me pusieron un vestido blanco. Todos estos cambios representaron la promesa de mantener una imagen madura y femenina. Luego, mi familia, mis padrinos, un grupo selecto de damas y chambelanes y yo fuimos a la iglesia para la ceremonia religiosa. Durante la ceremonia recibí un rosario bendecido de mis padrinos con la imagen de la Virgen de Guadalupe que representa la aspiración de mi pureza y la bendición de la iglesia en mi vida. En respuesta, yo ofrecí la Virgen María las flores para recibir su orientación y protección en mi paso. Finalmente, mis padres me dieron una tiara como un recordatorio que para ellos siempre seré su princesita. Todos de los elementos de la ceremonia significa que en los sentimos de la iglesia y mi familia soy una mujer y puede aceptar mis responsabilidades por los como una adultez.
La siguiente parte de la celebración fue una recepción como si fuera una boda. Primera, entré a la sala de banquete donde todos mis invitados me dieron la bienvenida.
-¡Bienvenida a la edad adulta!- mi madre me dijo cuando entraba.
-¡Te eres como una princesa!- mis amigos gritaron
Yo estaba nerviosa al empezar el vals, porque nunca había bailado con un chico antes de ese momento. A pesar de lo mucho que había practicado la danza no estaba familiarizada usando mis tacones y tenía miedo de tropezarme. Sin embargo, la emoción de ver a mis invitados me hizo bailar con mis chambelanes con confianza. Incluso, los chicos me trataron de manera diferente, con más delicadeza como los hombres tratan.
-¡Te ves hermosa!- mi amigo Juan me dijo.
Estas eran tres palabras que yo no había oído de un hombre antes, aparte de mi padre. Después del vals mis padres me dieron un brindis. ¡Nunca lo olvidaré!.
-Parece que fue ayer cuando naciste y aquí estás, quince años más viejos. Estamos muy orgullosos de la mujer en la que se ha convertido y te apoyaremos en todos tus planeos futuros. Nosotros te amamos princesa- mis padres dijeron.
Con lágrimas en los ojos, oí mi canción favorita, "I Hope You Dance". A ese momento, enfrente de toda la audiencia, yo y mi padre bailábamos por el tiempo final como su niñita. Esos tres minutos fueron la parte más especial de mí quinceañera porque conocí que el próximo tiempo que bailaré con mi padre será a mi boda. Después de horas de baile y disfrutar de las fiestas, la noche termino, y ahora estoy escribido aquí por el final tiempo porque este es una actividad por las niñas.
Hoy acepté mis responsabilidades como una mujer y asumí mi nuevo lugar en mi sociedad con entusiasmo y anticipación. Sin embargo, esta posición me pone nerviosa porque todo lo que yo sabía antes, ya no es mi realidad. Mis muñecas y mis juguetes han sido reemplazados por los tacones y la maquillaje y siento que una parte de mi fue tomada. Al mismo tiempo estoy muy emocionada por la libertad como una mujer para usar lápiz labial, para ir al cine y hablar por teléfono con un hombre, para usar tacones y para bailar en público. Con estas cambias la sociedad me aceptaron y ahora es mi prioridad para apoderarse las características de la pureza, la feminidad, la belleza, la maternidad y muchas más. En todo, necesitaré tiempo para aprender a ser mujer, estoy segura que con los ejemplos de mujeres en mi comunidad yo aprenderé rápidamente.